Argentina asumirá el liderazgo del grupo de 133 países en desarrollo, más China, conocido como el G-77, durante 2011 y deberá reflejar la posición del “Sur” en las negociaciones sobre cambio climático. Dentro de este grupo están tanto el mayor emisor global (China), como los países más vulnerables al fenómeno climático (pequeños estados insulares), y el grupo de países productores de petróleo. Luego de más de una década en la cual el G-77 fue mayormente liderado por países con fuertes intereses o afinidad con productores de petróleo – Nigeria, Irán, Venezuela, Marruecos, Qatar, Pakistán, Sudán y Yemen en los últimos 10 años solamente – la Argentina sugiere una posición más favorable al progreso en la negociación sobre cambio climático. Sin embargo, ésta no será tarea fácil.
Por un lado, a diferencia del Grupo Africano, o la Unión Europea, el Grupo de Latinoamérica y el Caribe (GRULAC) no funciona como grupo de negociación y coordinación regional en el foro de cambio climático. Ello pese a que a Latinoamérica, por su vulnerabilidad al cambio climático especialmente en zonas costeras y aquellas que sufren los efectos de fenómenos como ‘el Niño y la Niña,’ sumado a su baja participación en las emisiones globales, le conviene el logro de un acuerdo global con metas ambiciosas de mitigación que a la vez canalice recursos para enfrentar la deforestación (la cual constituye la mayor fuente de emisiones en América Latina).
De no lograr una posición latinoamericana fuerte sobre la cual apoyarse, la Argentina se encontrará ante la incómoda situación de tener de bloquear todo avance en las negociaciones (rol que gustosamente ejerció Sudán durante Copenhague). Tal situación acarrearía el consiguiente costo para el país (que recordemos también integra el G-20) y para la región en su conjunto ante un eventual fracaso de las negociaciones. La designación de negociadores avezados, y la preparación previa al interior de la región, serán pues claves para Argentina en 2011. Sin embargo, la fecha para las negociaciones finales en Sudáfrica, durante la primera semana de diciembre de 2011 no parecen ser las más auspiciosas para una buena performance argentina. Esperemos que se logre armar un equipo que pueda sostener una posición firme, y ante la eventualidad de un cambio de gobierno tenga suficiente autonomía para dejar bien parado a nuestro país.